En muchas empresas suele existir un perfil de profesional de gran experiencia y calidad que en estos últimos años se ha visto desbordado por culpa de la crisis. Así es, ese profesional ahora hace su trabajo y el de otros compañeros que han pasado a engordar las listas del paro, con lo que el empleador busca "ahorrarse" un dinerillo a costa de la sobreexplotación del empleado que se queda.